Pasadas las 01.00 horas del jueves, de madrugada y aún con las emociones a flor de piel después de las seis medallas en el Europeo de París (un oro), Iris Tió (Barcelona, 23 años) encabezaba la expedición española en El Prat. Sonriente, orgullosa, atendió a los medios y se fue con su abuela para su casa de Barcelona, un remanso de paz donde puede contemplar toda la ciudad. A dormir. Ni abrió el móvil, ni respondió mensajes en sus redes sociales. Desayunó con su abuela y se puso manos a la obra con las entrevistas para explicar con palabras lo que consiguió con sus bailes en la piscina de Saint-Denis, otro recuerdo imborrable para su ya extensa carrera.
