Lo que funciona no se toca. Ese es el axioma de muchos seleccionadores. Pero Lionel Scaloni no es un técnico al uso. Lo sabe bien Argentina, que agradece la gestión del grupo y también las decisiones futbolísticas que toma. En este Mundial, donde ya no puede contar con Di María, retirado de la selección, Scaloni decidió romper la pareja de centrales que formaron en Qatar Otamendi y Romero. El elegido para entrar por Ota , el veterano defensa del Benfica, de 38 años, fue Lisandro Martínez, de 28.
