Era Temps de Flors en Girona y los gironins querían ver cómo florecía una nueva temporada en Primera División de su equipo. Después de un arranque de curso en el que los de Míchel apenas habían sembrado motivos para mantenerse en la máxima categoría del fútbol español, un inicio fulgurante de 2026 hizo que los rojiblancos fuesen echando raíces en una posición mucho más cómoda de lo que se podía imaginar en agosto. Pero cinco partidos seguidos sin ganar volvían a comprometer la salvación de los rojiblancos y el encuentro de este jueves ante la Real Sociedad se presentaba como “el más importante de la historia del Girona”, en palabras del técnico madrileño.
