El entrenador del Madrid no lo incluyó como titular en el partido que el equipo blanco disputó ante el Oviedo en el Carlos Tartiere. Vinícius saltó al campo cuando faltaba media hora y en apenas esos 30 minutos vio una tarjeta amarilla por simular una caída dentro del área, dio una asistencia a Mbappé para que marcara el segundo gol, anotó el tercero, se puso a gritar y su compañero Kylian debió taparle la boca, increpó a la grada del estadio y acabó insultando a la afición haciendo con los dedos el gesto de “A Segunda División” mientras el público coreaba otra vez un cántico ya clásico con Vini: “Tonto, tonto”. Es difícil hacer más (mejor y peor) en tan poco tiempo. El polémico futbolista brasileño lo resumió al final con una frase: “Yo soy así”. Y como dice la canción, aunque él no lo diga, “y así seguiré, nunca cambiaré”.
