El ritual se repite. Los últimos en bajar del autobús que lleva a Argentina a los estadios siempre son Leo Messi, Rodrigo de Paul y Leandro Paredes. Volverá a pasar cuando la albiceleste llegue a la casa de los Chiefs de Kansas para enfrentarse a Suiza en cuartos de final. Es el círculo de confianza del crack. No hay duda de que el diez de Argentina siempre se llevó bien con los centrocampistas. Algo que está quedando demostrado también en los partidos de este Mundial. El gran peligro para los suizos es cómo defender a un futbolista que juega como un diez y marca como un nueve.
