El rey de la velocidad actual, Noah Lyles, ha vuelto a reescribir los libros de historia del atletismo. En una exhibición de potencia en la pista de la Golden Spike de Ostrava (República Checa), que forma parte del circuito continental de World Athletics, el velocista estadounidense paró el cronómetro en unos impresionantes 14.67 segundos, y estableció una nueva mejor marca mundial en la distancia de los 150 metros.
