El sistema financiero está sufriendo un proceso de disrupción. Ha llegado el tiempo de las criptomonedas. Específicamente, las monedas estables (stablecoins) están ocupando un lugar cada vez más importante, de manera silenciosa pero firme. Como en cualquier proceso de innovación disruptiva, los grandes jugadores entrarán tarde al juego.
¿Por qué las stablecoins son una innovación importante para el sistema financiero? Las stablecoins son el verdadero dinero sin fronteras. El intercambio de estas monedas es instantáneo, seguro, barato y disponible 24 horas al día, 365 días al año. Esto permite hacer pagos internacionales con mayor velocidad, transparencia y eficiencia.
Las stablecoins son el típico caso de una innovación disruptiva. Tal y como la definió Clayton Christensen, una innovación disruptiva amenaza el modelo de negocio de los grandes jugadores de una industria, quienes no logran adoptarla con éxito hasta que es demasiado tarde. Lo paradójico es que no es la falta de conocimiento o de recursos lo que les impide reaccionar, sino su propio éxito con la tecnología anterior: la nueva tecnología tiene un desempeño que no satisface las necesidades de sus clientes más importantes, por lo que la ignoran. En un principio, la nueva tecnología es adoptada por un mercado pequeño y es poco relevante para los líderes establecidos. Pero continúa mejorando hasta competir directamente con la tecnología anterior—y para entonces, la industria ya tiene nuevos líderes.
Hoy, las stablecoins, son una tecnología que tiene grandes ventajas para hacer pagos y envíos de dinero transfronterizos. Han ganado mucha importancia en el envío de remesas y también le resuelven problemas importantes a empresas de mercados emergentes que tienen que hacer pagos a otros sistemas financieros relativamente poco integrados entre sí. Este dista mucho de ser el mercado más rentable actualmente para los grandes grupos financieros internacionales.
Además, frente a la incertidumbre regulatoria que sufren las stablecoins en gran parte del mundo, los grandes grupos financieros tienen mucho más que perder en caso de incurrir en un problema legal o reputacional relacionado con las stablecoins. Esto hace que esta tecnología no esté siendo adoptada de forma masiva por los grandes jugadores tradicionales en el sistema financiero global. Aunque el vacío regulatorio está empezando a cambiar. Por ejemplo, Estados Unidos y la Unión Europea ya regulan estos activos, aunque la coordinación regulatoria global apenas comienza.
A pesar de lo anterior, sí hay empresas importantes detrás de las monedas estables, aunque no son los grandes bancos o grupos financieros tradicionales. A nivel internacional empresas como PayPal y Stripe están apostando por el desarrollo de stablecoins, mientras que Visa y Mastercard han anunciado iniciativas para liquidar pagos con stablecoins y ya se tiene un ecosistema importante de empresas que participan en esta nueva industria de formas diversas. La capitalización de mercado de las stablecoins alcanzó cerca de 316 mil millones de dólares a mediados de 2026, un nuevo máximo histórico, lo que da una idea de la escala que ha tomado esta industria en pocos años.
En un proceso de innovación disruptiva, la nueva tecnología va mejorando sus características con el tiempo hasta que empieza a ser demandada por los clientes importantes de los jugadores tradicionales. Como se comentó, las stablecoins ofrecen actualmente valor para hacer pagos entre países emergentes y envío de remesas. Su gran ventaja, que es la de “vivir” en una cadena de bloques a la que se puede acceder de cualquier parte del mundo en cualquier momento, puede extenderse a otros activos. Acciones, bonos, fondos de inversión y otros instrumentos financieros pueden “tokenizarse” —es decir, representarse como activos digitales en una cadena de bloques— y ser accesibles de la misma forma que las stablecoins.
Esto significa que el sistema financiero puede mudarse de los sistemas de información de bancos, casas de bolsa y otros intermediarios financieros hacia las cadenas de bloques. Empresas e inversionistas pueden tener su tesorería e inversiones en activos tokenizados y transferir valor de forma más eficiente con el uso de stablecoins.
Esta dinámica tiene además una dimensión propia relacionada con el avance de la inteligencia artificial (IA). Si los agentes de IA empiezan a hacer pagos a nombre de individuos y empresas, la forma más natural de hacerlo sería a través de stablecoins y otros activos tokenizados.
El proceso de innovación disruptiva no tiene lugar de la noche a la mañana, normalmente lleva un par de años. Pero las industrias nunca vuelven a ser las mismas y sufren cambios profundos. En este caso, las stablecoins son el futuro de las finanzas. Los ganadores del futuro están por definirse, aunque ya hay quienes se están beneficiando de un sistema de pagos más eficiente como, por ejemplo, quienes envían remesas. Un sistema de pagos transfronterizo instantáneo, seguro y siempre disponible es ya una realidad. Las empresas mexicanas que operan en mercados emergentes o reciben pagos del extranjero no pueden ignorar esta transición: deben familiarizarse con stablecoins y activos tokenizados.
