No les ha dado demasiado tiempo a los internacionales españoles a adaptarse a Chattanooga, donde han establecido su cuartel general durante toda la primera fase del Mundial. Tras apenas tres entrenamientos en dos días, la selección ya partía este domingo rumbo a Puebla, en México, donde en la madrugada del lunes al martes, hora española (4am), le espera su última piedra de toque antes de iniciar el asalto a la segunda estrella. Perú, como cualquier selección sudamericana, se presume como un rival duro y compacto, perfecto para valorar el estado real del conjunto nacional.
