La industria del videojuego pasa por un momento complicado, lo que no quiere decir que su maquinaria de lanzamientos no siga funcionando a pleno rendimiento. Esta es una de las conclusiones que se pueden sacar tras la sorprendente edición de la gala Summer Game Fest celebrada anoche en el Dolby Theater de Los Ángeles, el mismo escenario de los Óscar.
