No le va a resultar fácil al FC Barcelona encontrarle un sustituto apropiado a Robert Lewandowski. El delantero polaco se despidió ayer del Camp Nou tras completar en las cuatro temporadas que ha vestido de blaugrana una hoja de servicios más que meritoria. Los 119 goles marcados y las 24 asistencias repartidas, en los 189 partidos oficiales jugados, son estadísticas más que meritorias. Más si se tiene en cuenta que cuando Robert recaló en el Camp Nou superaba los treinta y tres años. Lo mejor de su dilatada carrera ya lo había dado en Alemania con el Borussia Dortmund, pero sobre todo en el Bayern de Munich. La pena fue no haber hecho caso de las recomendaciones de Bakero, que siendo entrenador del Lech Poznan aconsejó a su buen amigo Txiki Begiristain su fichaje. Pero eran los inicios del gran Barça de Guardiola, y se habían contratado los servicios de una estrella consagrada como Ibrahimovic, que tendría un escaso rendimiento por su falta de sintonía con Messi.
