Minutos después de que Manolo González, un currante de los banquillos, soltase lágrimas de felicidad por la victoria del Espanyol, uno de los empresarios más importantes de Europa, 140.000 empleados en nómina, Florentino Pérez, reñía por segundo día consecutivo a los socios del Real Madrid porque “pitan a los jugadores”. Entre tanto, toda una exministra y secretaria general de Podemos, Ione Belarra, abogaba por “crujir a impuestos y nacionalizar todas las empresas” del presidente del Real Madrid, sin especificar si semejante furor nacionalizador debería incluir al club de fútbol.
