Los viejos y los nuevos voceros del Obradorato dicen con insistencia que con los cambios Claudia Sheinbaum va tomando el poder y haciendo su equipo, pero López Obrador los desmiente, son sus alfiles quienes van del gobierno al partido y viceversa.
“Ya hablé con quien tenía que hablar”, afirmó Adán Augusto, “Los compromisos se cumplen”, palabras suficientes para bajarle tres rayitas al maltrato de Claudia a Marcelo y lo nunca visto, la respuesta de Luisa María Alcalde a la presidenta, “Déjame pensarlo”. ¿Al diablo aquello de que al presidente nunca se le dice que no?
López Obrador no quiere riesgos para las elecciones del próximo año, va por todo, bueno quiere todo y para eso necesita a la gente de su confianza, los operadores de toda la vida en el bastión morenista que es la Secretaría del Bienestar, ahí puso a Ariadna Montiel y la mantuvo hasta el martes, cuando se anunció su renuncia, para que no queden dudas lo escribió en X, “Con gratitud por la confianza del Lic. López Obrador”, para cubrir las apariencias mencionó a la primera mujer presidenta. En Bienestar el tabasqueño quiere solo incondicionales, primero Javier May, luego Ariadna Montiel y ahora Leticia Ramírez (¿Cómo olvidar a la maestra Lety…?).
Verdad o mentira Sheinbaum afirmó que Citlalli Hernández la sorprendió, “Casi me voy de espaldas”, dijo en una mañanera. ¿No estaba enterada? ¿No le avisaron? Porque ese día y a esas horas medio país sabía de los cambios. No parece que la Secretaría de las Mujeres le quite el sueño a López Obrador porque sigue vacante.
Y si de sorpresas se trata está la renuncia de Esthela Damián a la Consejería Jurídica, cargo que ocupó por escasos cuatro meses, en este caso los acontecimientos por venir van a determinar las causas, argumentó que quiere contender por la gubernatura de Guerrero, ya veremos qué dice y hace Félix Salgado, de todas las confianzas de AMLO.
¿Y Andy? Ahí sigue en el partido, en medio de toda clase de especulaciones, ¿Será que tras el anuncio del gobierno de Estados Unidos en torno a Rocha Moya y el elenco sinaloense buscarán blindarlo?
¿El propio López Obrador sentirá pasos en la azotea, como muchos han advertido?
Las decisiones y presiones estadounidenses tienen su propia dinámica. El dueño del movimiento seguirá operando, lo que sí se puede anticipar es que aumentarán las peregrinaciones a Palenque y que el teléfono de López Obrador no dejará de sonar.
