Hasta Albert Serra, que, parapetado tras sus gafas Oakley estaba en otra dimensión, nos confesó su satisfacción por el Goya de Tardes de soledad. Era la primera vez que le nominaban, y no esperaba ganar. Sin embargo, no fue su nombre el más coreado en la megafiesta que siguió a la entrega de los 40.º premios Goya en el Auditori Fórum CCIB. Fue el de Macaulay Culkin.
Últimas Noticias Una fiesta de canela en rama
Una fiesta de canela en rama
Related posts
Read also
