Dos temas cruciales para la economía mexicana (ajuste fiscal y Pemex)

En días recientes, el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O y el subsecretario del ramo, Gabriel Yorio, dejaron ver algunos de los escenarios y estrategias en donde ya están trabajando, preparando el camino para la siguiente administración.

El primer tema es sobre el posible escenario económico para el 2025, en donde en los Pre-Criterios de Política Económica para el 2025 Hacienda plantea un severo recorte al gasto para reducir el déficit fiscal del 5.9%/PIB al 3%/PIB, o visto de otra manera, pasar de un déficit primario de 474.8 mil millones de pesos a un superávit primario de 330.6 mil millones de pesos.

El secretario descartó el riesgo de que el ajuste fiscal previsto para 2025 genere un freno en la economía, afirmando… “No hay riesgo de que por la conducción de la política fiscal, anunciada con mucha anticipación y narrada en sus motivaciones, ocurra una baja repentina de la demanda agregada si esta es la única causa”. Puede haber otras causas ajenas a las finanzas públicas que podrían afectar a la economía, como los probables impactos económicos y políticos en 2025 por la elección presidencial en Estados Unidos. “Los niveles de gasto público, inversión pública, gasto social, gasto de operación, están normalizándose en el año 2025, no están reduciéndose de sus tendencias anteriores, excepto si se tomara como referencia el año 2024″. “El espacio que dejará el sector público en la inversión será sustituido por la inversión privada, que está participando cada vez más en proyectos de relocalización”, “hay proyectos de inversión anunciados este año por un monto de 31.2 mil millones de dólares en los sectores de manufactura, comercio, transporte, medios masivos, servicios, energía, construcción y alojamiento temporal”.

En opinión de Bursamétrica, un recorte de tal magnitud en el gasto público tiene altas probabilidades de generar una recesión por el efecto multiplicador inverso en la demanda agregada. Para que la expectativa del secretario se cumpla y además se genere un crecimiento de por lo menos el 2.6% en el PIB como el planteado, requeriría un monto de Inversión Privada de por lo menos 4%/PIB, lo que se ve poco probable ante los fuertes problemas estructurales que tenemos en Estado de derecho, inseguridad, insuficiencia de agua, energías renovables y de mano de obra calificada.

El segundo gran anuncio revelado en parte por el secretario como por el subsecretario es el hecho de que se está analizando con diversas Instituciones financieras globales el efectuar una megarreestructura de la deuda financiera de Pemex, en donde tendrá que contarse forzosamente con la absorción de un tramo importante de los pasivos financieros por parte del Gobierno Federal.

“En efecto, no se puede ocultar el sol con un dedo. Es una empresa muy grande que lleva seis años de reestructura”, comentó el secretario de Hacienda. “Ahora el enfoque se dará en el refinanciamiento de la petrolera, en donde se involucrará de manera más directa al gobierno”. “Este es el inicio de una optimización; es una agenda que ya va a tomar mucha más forma concreta en la siguiente etapa de esta reestructura, pero es una reestructura que va a tomar años”.

Al cierre del primer trimestre, Pemex presentó un pasivo financiero por 101,500 millones de dólares, y 21.5 mil millones de dólares de cuentas por pagar a contratistas y proveedores, con retrasos de cerca de 8 meses en el pago de los vencimientos. En lo que va del sexenio el apoyo total a Pemex acumula alrededor de 1.7 billones de pesos, (100 mil millones de dólares) entre transferencias directas y y reducciones al Impuesto de Utilidad compartida que bajó del 65% al 30%. Además de darle una exención del pago de este impuesto y del Derecho sobre Extracción de Hidrocarburos en los meses de octubre, noviembre, diciembre y enero, dejando sin recursos por participaciones federales a los gobiernos de los estados por estos conceptos. En refinanción, Pemex ha perdido más de 800 mil millones de pesos en el sexenio. Pierde más de 30 dólares por barril refinado.

El secretario declaró que “el balance del Gobierno Federal va a estar más dedicado a las atenciones de las necesidades de Pemex, sin dejar de lado que (la petrolera) también tiene una experiencia y que el deudor soberano en conjunto con Pemex va a estar viendo cuáles son las oportunidades para reducir costos, mantener la austeridad, ser mucho más selectivo en las inversiones; en fin, es una agenda que ya va a tomar mucha más forma concreta en la siguiente etapa de esta reestructura”. Una nota de Bloomberg señala que México está estudiando opciones para absorber hasta 40 mil millones de dólares en deuda de Pemex, el equivalente a lo que vencerá en el próximo período presidencial, según uno de sus principales funcionarios financieros a inversionistas en Nueva York.

Bursamétrica considera que tan importante como la reestructura de la deuda financiera es atender de manera inmediata la deuda vencida a proveedores. Y más importante que todo eso es revisar el modelo de negocios de Pemex.

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