Caso Salvador Rangel: Episcopado acusa a la política de golpear a la Iglesia

La desaparición y posterior hallazgo del obispo emérito de Chilpancingo-Chilapa, Guerrero, Salvador Rangel Mendoza, ha sido tomado como instrumento político para golpear a la iglesia católica; así lo señaló durante su homilía dominical el secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano, CEM, y obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro.

Señaló que personas “interesadas” han ocupado miles de “bots” para dañar la autoridad moral de la iglesia (católica); acusó que es una fábrica de “bots” de “ya saben quién”. Manifestó que se está aprovechando este momento para “darle con todo” para que la iglesia pierda su autoridad moral.

Aseguró que lejos de buscar la verdad y la justicia solo confunden a las personas, y a quienes no les quieren “les dan leña para el fuego”.

El obispo dijo que cuando a alguien se le acusa se deben tener pruebas y en este caso “hasta ahora pruebas fidedignas no las hay”.

El pasado 29, la CEM hizo pública la desaparición de Rangel Mendoza, de quien se desconocía su paradero con dos días de anterioridad; ante ello indicó, a través de un comunicado firmado por Monseñor Ramón Castro Castro, que se había presentado una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia del Estado, FGJ Morelos.

Por la tarde de ese mismo día, el titular de la FGJ Morelos, Uriel Carmona Gándara, informó del hallazgo con vida del religioso; se encontraba en el área de urgencias del Hospital General de Cuernavaca “José G. Parres”; comentó que los primeros indicios hacían suponer que habría sido víctima de un secuestro exprés.

La Secretaría de Salud de Morelos, una vez que se identificó a la persona, informó que su ingreso se registró el 28 de abril y que fue atendido de manera inmediata y oportuna por parte del personal del nosocomio.

Durante el transcurso de la semana pasada, tanto el secretario de Gobierno en funciones del titular del Poder Ejecutivo, Samuel Sotelo Salgado, como el titular de la Comisión de Seguridad Pública, CES Morelos, almirante en retiro José Antonio Ortiz Guarneros, hicieron públicas evidencias que forman parte de la carpeta de investigación sobre la desaparición temporal del líder religioso procedente de Guerrero, que han puesto en entredicho su calidad moral y han vulnerado el sigilo de la investigación.

Samuel Sotelo aseguró que había videograbaciones que demuestran que “sacó” dinero en dos ocasiones de cajeros automáticos pero no podía demostrarse que lo hubiesen obligado; el marino José Antonio Ortiz Guarneros, reveló que había entregado evidencia a la Fiscalía que demostraba que el obispo emérito ingresó a un hotel acompañado de una persona del mismo sexo quien después se retiró.

Se ha filtrado a medios tanto el parte de ingreso firmado por la trabajadora social del turno como el informe médico de salida cuando fue dado de alta del hopital público; en ambos se revela información que ha puesto en duda el actuar y conducta del obispo emérito.

A través de un mensaje video grabado, Ramón Castro Castro, señaló que la iglesia católica “deploraba el uso de prejuicios y descalificaciones expresados en medios sociales, que solo contribuyen a enrarecer el ambiente en que está inmersa la sociedad mexicana, herida por la polarización extrema que no contribuye a hacer valer los más altos principios de convivencia que deseamos todos los mexicanos”.

Hasta la tarde de este domingo, se desconoce si el obispo emérito ha declarado ante la autoridad ministerial.

Rafael Rangel Mendoza radica en Morelos desde su retiro, sin embargo ha sido negociador con líderes de grupos criminales que operan en diferentes zonas de Guerrero para lograr pacificar aquella entidad.

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